Libros para bebérselos

Tan solo habéis tenido que acercaros a cualquier librería para observar el sorprendente número de publicaciones que existen sobre el vino. Y de los autores más diversos. Así que entre tanta oferta ¿qué escoger? Abrumador. Pero, que no cunda el pánico: organización.

I want to break free

entrada perarrua

¿Sabes aquel amigo que te dice que lo mandaría todo a tomar viento para empezar de nuevo? Pues éste lo hizo de verdad. ¿Destino? Perarrúa (Huesca).

Pajaritos, naturaleza, verde, montaña, relax, ommmmmm… Son palabras que algunos repetimos, a modo de mantra, de tanto en tanto, cuando necesitamos una dosis de paz. Eso o convertirnos en una especie de autómata, de movimientos frenéticos y mirada perdida haciendo sonar unos platillos a modo de conejito Duracell…

Mirando al mar…

entrada musclarium

Santiago “el viejo” soñaba con África. Se veía a él mismo, de joven, recorriendo las largas playas doradas y blancas. “Vivía todas las noches a lo largo de aquella costa y en sus sueños sentía el rugido de las olas contra la rompiente y veía venir a través de ellas los botes de los nativos”. Es pescador y lleva ochenta y cuatro días sin conseguir ni una pieza. Parece que la mala suerte se ha apoderado de su barca. Pero esto no va a durar siempre: en el día ochenta y cinco un gran pez se cruza en su camino y él no deja escapar la oportunidad de cambiar esa suerte. A partir de aquí comienza el diálogo entre el viejo pescador y el animal y la lucha de ambos por sobrevivir. Para algunos, el reflejo mismo de lo que es la vida: la persona contra los elementos. Esta historia pertenece a la novela El Viejo y el Mar de Ernest Hemingway. Como sabéis un periodista y sobre todo, escritor, cuya apasionante vida acabó en suicidio. Con esta obra obtuvo el premio Pulitzer. Un año después ganó el Premio Nobel de Literatura.

Dejad que los jóvenes se acerquen a mí

Si uno quiere adentrarse en el mundo del vino sin más equipaje que la buena voluntad y las ganas de saber quizás se encuentre perdido entre aromas que no sabía ni que existían, personas que observan su color con la atención que pondría un geólogo ante un meteorito de Marte o profesionales que agitan la copa de vino mediante un grácil movimiento de muñeca que ríete tú del que realiza el mejor chef del mundo al batir unos huevos o del que lleva a cabo Rafa Nadal cuando se prepara para disputar un gran partido.

Con este panorama, extraído más de una película de David Lynch que de una situación habitual para el que no es catador profesional, todavía nos extraña cuando los jóvenes huyen despavoridos en busca de otras bebidas. Esas bebidas que pueden tomarse sin pensar “cómo coger la copa -no sea que hagamos el ridículo-” y sin la impresión de que, a cada sorbo, estamos en un examen en el que, en un despiste, nos preguntarán la denominación de origen. En serio, ¿todavía nos preguntamos por qué la juventud mira el vino con recelo? Pongamos las cosas fáciles. Es como querer aprender a leer con la poesía de Lorca o la prosa de William Faulkner.

Verde que te quiero verde

Lasanyuki
Lasanyuki

George Bernard Shaw es posiblemente, sin contar a Shakespeare, el autor más influyente de la literatura británica. De él es esa frase tan manida de los blogs de gastronomía: “no hay amor más sincero que el amor a la comida”. Ganó el Premio Nobel de Literatura en 1925 y el cinematográfico Oscar en 1938. Sobre él dicen que era místico, visionario, tímido, introspectivo y se convirtió –se cuenta que a raíz de la lectura de la obra de H.F. Lester- en un defensor tenaz del vegetarianismo.

New York, New York

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Sí, sí, Nueva York no es, quizás, uno de estos destinos que uno elegiría para vivir aventuras exóticas e intrépidas (¿o sí?). No es como cargar la mochila y recorrer Asia o como perderse entre poblados africanos. Pero sí es una de esas ciudades a las que, una vez en la vida, hay que visitar. Estamos de acuerdo ¿verdad? Of course.

El rincón de la abundancia

Vanuatu es una isla situada en el Pacífico, cerca –si bajo ese adverbio, y teniendo en cuenta estas latitudes, se me admiten unos 2.000 km- de Australia. Amélie Nothom la describe en su Biografía del hambre como la tierra de la abundancia: “En Vanuatu hay comida por todas partes. Nunca hemos tenido que producirla. Extiendes la mano y en una te cae un coco y en la otra un racimo de plátanos. Te metes en el mar para refrescarte y no puedes evitar recoger espléndidos caracoles, erizos, cangrejos y pescados de refinada carne…. las hembras facoqueras tienen demasiada leche, ya que ellas también están sobre alimentadas, y nos suplican que las ordeñemos para librarse de ella…”

¿De qué va esto? ¡Bienvenidos!

© MCMXC!V by Paramount Pictures Corporation
© MCMXC!V by Paramount Pictures Corporation

¿Habéis visto la película Forrest Gump?¿Recordáis la secuencia en la que Bubba recita durante varios días diferentes recetas para cocinar gambas? Yo vivía una situación similar cada vez que respondía a la pregunta “¿a qué te dedicas?”, porque la siguiente era “¿y no tienes blog?”. Me resistí al principio, pero la actualidad manda, así que aquí estoy, este es mi blog.

¿Qué encontraréis en él?

Si buscáis solo información sobre chefs mediáticos o sobre los restaurantes que acaban de abrir, este no es vuestro sitio. Hay otras páginas, de las que algún día hablaremos, que ya lo hacen muy bien. Tampoco deberías quedarte a leerme si lo que buscas es una crítica salvaje sobre cualquier cosa. Entiendo que detrás de cada proyecto existe un equipo que le pone entusiasmo e ilusión a su trabajo, que se esfuerza y que… ¡Qué caray! Un mal día lo tiene cualquiera. Ante todo, respeto. Así que, si después de una segunda oportunidad, no convence ¿para qué perder el tiempo? Ni leyendo ni escribiendo ni publicando.

Me gusta el buen rollo. Por eso aquí hablaré de aquellos lugares que me gustan. Principalmente por su propuesta gastronómica, pero también por el buen servicio, por su coherente relación calidad-precio o por su entorno mágico. Ligada a esta propuesta, también encontraréis sugerencias de excursiones, libros o viajes. Y no necesariamente en este orden. A veces un libro, una canción, un vino, un lugar… nos recuerda a aquel restaurante en el que tanto disfrutamos. También es posible que en un viaje descubramos un local en el que paramos a comer algo después de varias horas caminando y que ¡guau! nos sorprendió gratamente. El comer y el beber están siempre presentes en nuestra vida. Y así lo quiero reflejar.

Y por último, no me gustaría despedirme sin confesaros que me encantaría recibir vuestros comentarios para que este espacio sea tan vuestro como mío. Vuestras sugerencias, vuestras recomendaciones y vuestras opiniones ayudarán a construir este rincón… Así que ¡espero leeros muy pronto!